¿Cómo funcionan los brazaletes electrónicos?

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La República Dominicana se encuentra lista para iniciar la aplicación y uso de brazaletes o grilletes electrónicos, un dispositivo que se coloca en una pequeña correa para que se pueda adherir en la pierna de la persona que se le aplique como medida de coerción, de conformidad al Código Procesal Penal en su artículo 226, que establece en el acápite 5 que el juez puede imponer como medida “la colocación de localizadores electrónicos, sin que pueda mediar violencia o lesión a la dignidad o integridad física del imputado”.

La base del funcionamiento de un brazalete o grillete electrónico es un circuito que junto a diversos componentes electrónicos incluye un receptor / transmisor de posicionamiento global (GPS), que bajo múltiples mecanismos de geolocalización permite enviar la ubicación de la persona que tiene puesto el dispositivo, pues el mismo usa como base la tecnología de chip GSM que usamos para nuestros celulares, por lo cual asociado a cada brazalete o grillete hay un número telefónico que permite llamar, localizar y monitorear todo el tiempo al imputado. Ya que esta tecnología funciona con la red celular en su componente de mayor cobertura de datos que es GPRS; es por ello que para poder un imputado usar el brazalete electrónico debe estar en un área de cobertura celular; no necesariamente 2G, 3G o 4G; si hay señal celular funcionaria con la cobertura más básica, ampliando de esta forma la cobertura y efectividad de esta modalidad tecnológica.

Adicionalmente, la correa con la que se adhiere a la pierna el brazalete electrónico tiene internamente hilos de acero para hacerla mucho más resistente, y una fibra óptica que genera una alerta si es abierta o rota. Junto a una duradera batería que permite 28 horas de uso con una sola carga, con un extenso cable de carga equivalente al usado para cargar un celular, por lo que la carga no será una limitación.

Felicitamos a la empresa Fennix Global Technologies, que es la única y la primera certificada para brindar en el país esta novedoso tecnología y que ya cuenta con 500 brazaletes electrónicos para dar inicio a esta interesante modalidad de medida de coerción que debe siempre aplicarse a delitos menores, en el marco de la ley y tomando todas las previsiones para que sea un éxito y contribuya al descongestionamiento de nuestros recintos penitenciarios o cárceles.

 

Fuente: audienciaelectronica

Grilletes electrónicos serían efectivos en casos de violencia de género

brazacontra_6284242_20160229161123SANTO DOMINGO. Aunque podrán usarse en los imputados de cualquier delito, los brazaletes electrónicos podrían ser un efectivo medio de control para las personas involucradas en casos de violencia de género para las que se dictaminen órdenes de alejamiento.

Así lo estima la procuradora Maura Martínez, secretaria general del Consejo del MinisterioPúblico, al hacer referencia al uso de los dispositivos, un servicio que desde mañana primero de marzo ofertará la empresa Fennix Global Technologies (Monitoreos), única que, hasta el momento, cuenta con la licencia del Ministerio Público para ofertar el servicio.

“De manera particular, puedo decir que esta herramienta tiene mucha eficacia en la violencia intrafamiliar porque, inmediatamente la persona transgrede el límite, se da un aviso y, ahora el Ministerio Público podrá saber, cuándo se viola una orden de alejamiento y quién”, comenta Martínez. Aclara que su uso dependerá de la gravedad de cada caso y cada imputado.

Los brazaletes electrónicos son un tipo de medida de coerción que establece el Código Procesal Penal. Según la empresa que los oferta, los imputados que sean favorecidos con su uso deberán pagar un precio de unos US$3,200, (unos RD$146,000 a la tasa actual) por los primeros seis.

Ayer, la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, pidió un uso razonable de los grilletes, que se impongan según cada caso, y no por moda.

Maridos matan un promedio de 207 mujeres cada año

mujermaltratada-664x441Santo Domingo.-“El temor de ser maltratada y amenazada es horrible. Ves en la prensa las escalofriantes cifras de mujeres muertas a manos de su expareja y te preguntas si acabarás siendo una de ella”.

Con esas desconcertadas palabras Carolina R. describe la angustiosa situación por la que su exesposo la está haciendo pasar, dos años después de haberse separado de ella y volverse a casar.

La madre soltera, de 27 años, dice sentirse “angustiada, indefensa e insegura” porque el padre de su hija de tres años de edad la amenaza con hacerle daño y matar a su nueva pareja si no la abandona.

Su mirada se torna perdida y su rostro refleja tristeza cuando la joven de piel morena, pelo largo y figura curvilínea, se pregunta ¿cómo la persona que amó es capaz de lastimarla y usar a su propia hija para maltratarla psicológica y económicamente?

Carolina, afortunadamente, no ha sido víctima de algo más allá de amenazas, pero su situación es una constante de alarma que llama a preocupación, tomando en cuenta que en República Dominicana 2,074 mujeres han sido asesinadas entre los años 2005 y 2015.

Matan más que el dengue

Las estadísticas de la Procuraduría General de la República dan cuenta de que 1,078 de esas muertes fueron ocasionadas por parejas o exparejas, que normalmente se resisten a perder la mujer que consideran de su propiedad y que dicen amar. Otras 1,091 fueron catalogadas como homicidios.

En 2015 ocurrieron 144 de estos casos, de esos 77 fueron feminicidios, 16 menos que en el año 2014, aunque aun así escalofriante.

“Esto es mucho más que las muertes por dengue, malaria (106 juntas en 2015) u otras enfermedades y apenas un poco menos que las muertes por accidentes de tránsito”, alerta la coordinadora general del Centro de Estudio de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), Lourdes Contreras.

En total, el promedio de feminicidios por año es de 207, y el del dengue y malaria menos de 70.

Las cifras de feminicidios colocan el país en el cuarto lugar de 40 países del continente americano donde prevalecen los crímenes contra mujeres, en el cerco doméstico.

Este tipo de violencia es generalizada, si se toma en cuenta que 1 de cada 5 mujeres mayores de 15 años ha sido víctima de violencia física y 1 de cada 10 sufrió violencia sexual.

Guerra “avisada”

Por más absurdo que parezca, casos como el de Carolina no sorprenden y muchas veces pasan como “guerra avisada”, pues este tipo de violencia está normalizado en la sociedad dominicana y se trata como un evento de ocurrencia cotidiana en la escuela, en la comunidad y en el entorno laboral, donde el 31.7 % de las mujeres son víctimas de acoso sexual.

Esta situación ocurre tanto en el sector público como en el privado, refiere un documento del Centro de Estudios de Género del Intec.

Por eso no es de asombrar que el 26% de todas las damas dominicanas entre los 15 y los 49 años, ha sufrido violencia física, y una de cada seis mujeres (16 %) ha sufrido daño físico o sexual de parte de su pareja actual o anterior, afirma la Encuesta Demográfica y de Salud (Endesa) 2013.

Ese dato aumenta en un 22 % entre las adolescentes; un 14.5 % entre las que no tienen educación y 12.6 % de las universitarias.

Prevención es la clave

Lourdes Contreras afirma que hace falta prevención, empoderamiento de la mujer y más castigo para los agresores.
A su vez, la Procuradora General Adjunta para Asuntos de la Mujer, Rosanna Reyes, aunque reconoce que falta mayor acceso a la justicia, dice que el problema no terminará hasta que se realice una campaña desde el despacho presidencial, que es donde hay recursos.

“El Estado debe realizar una campaña de prevención para que las mujeres y sus relacionados reconozcan las víctimas”, indicó.

Pocas condenas

En 2015, el Poder Judicial emitió 14,620 órdenes de protección hacia las mujeres, desprendidas de casi 75,000 denuncias por maltrato de género, intrafamiliar y abuso sexual. Pero apenas emitieron 200 condenas en el Distrito Nacional. Contreras subraya que el contexto violento contra las féminas es reforzado con la impunidad de la que gozan los agresores “ante la incapacidad ineficiente de la justicia”.

“Sólo un 4 % de las denuncias de violencia doméstica se judicializa y de estas apenas el 2 % obtiene condena”, resalta la dama, que realiza investigaciones sobre el tema y entrena redes de apoyo a las víctimas que se sienten solas.

Carolina es una de esas agredidas que aún no ha puesto una denuncia porque no sabe qué tan eficiente será la Justicia, en caso de que su verdugo se enoje más cuando lo haga.

Tiene dudas de denunciar a su agresor, pero de lo que sí está segura es de que no quiere ser una más de la lista de feminicidios.

Piden que el uso de grilletes sea de forma gradual

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SANTO DOMINGO. El decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), Román Jáquez Liranzo, saludó la decisión del Ministerio Público de implementar la colocación de localizadores electrónicos como medida de coerción, según lo dispone el artículo 226 del Código Procesal Penal.

No obstante, el también Director de la Escuela de Derecho de la UCSD, sugiere que su implementación no sea general sino gradual. En ese orden, sugiere que como se ha hecho en otros países, el sistema sólo aplique, en una primera fase, en los casos de prisión domiciliaria, y que, luego de una evaluación, extenderlo a las órdenes de alejamiento por violencia de género. Jáquez Liranzo consideró que los brazaletes electrónicos se deben usar obedeciendo a un propósito humanitario, para procesados o detenidos que sufran de una enfermedad grave, envejecientes, y personas con discapacidad y embarazadas.

También sugiere que el gobierno subsidie parte del costo para que el dispositivo les sea accesible.

 

fuente: Diario Libre